Los problemas de acceso a la vivienda se han extendido por buena parte de las grandes ciudades occidentales, pero no todos los mercados presentan el mismo grado de desequilibrio. Madrid figura entre los casos más extremos, según el último informe de la OCDE, que sitúa a la capital española entre las áreas urbanas donde la construcción de nuevas viviendas avanza con mayor retraso respecto al crecimiento de la población. Esta organización identifica a Madrid y Lisboa (Portugal) como ejemplos especialmente acusados de una tendencia que recorre el mundo desarrollado: la oferta residencial es incapaz de seguir el ritmo de la demanda, alimentando la escalada de precios y agravando los problemas de accesibilidad. Y señala que los precios de la vivienda en el centro de la capital son, de media, un 25% superiores a los del conjunto de las casas en el área metropolitana.
