El economista Juan González Herrero presume en privado de tener una fórmula infalible. Por cada euro depositado en sus bonos corporativos, sus inversores reciben tres en quince días. Es su promesa. O, lo que es lo mismo, una versión contemporánea del bíblico milagro de los panes y los peces que este financiero comercializa desde 2025 a través de una firma jurídica de Ponferrada (León). La máquina de la fortuna oculta un detalle: el emprendedor está siendo investigado desde julio de 2024 por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz por una presunta estafa piramidal de 200 millones que fue destapada por EL PAÍS más de un año antes. Un timo que concibió a través del conglomerado financiero leonés Herrero Brigantina, que sedujo en Europa a 35.000 clientes —pymes, autónomos y familias— con sus soluciones de inversión, planes de pensiones, seguros e hipotecas.
