Elon Musk ha vuelto al laboratorio. El martes dijo que SpaceX y Tesla, los dos pilares de su imperio, están estudiando una posible fusión. Combinar automóviles, robots, chatbots, baterías, satélites, redes sociales, cohetes y microchips en un megaconglomerado valorado en 4 billones de dólares (3,6 billones de euros) sería una empresa colosal. Aunque desafía toda lógica financiera convencional, lCIo mismo ocurre con casi todo lo que ha hecho el multimillonario.
