
La oferta de vivienda en alquiler es uno de los termómetros que miden la salud del mercado inmobiliario. En ese contexto, la aprobación hace dos semanas por parte del Gobierno de dos reales decretos ha introducido un nuevo foco de incertidumbre. Aunque uno de ellos, el que contempla contratos de arrendamiento indefinidos, aún no ha entrado en vigor, el sector inmobiliario insiste reiteradamente en que este tipo de medidas pueden llevar a algunos propietarios a retirar sus inmuebles. Por ahora, sin embargo, el mercado apenas refleja ese impacto. Según el Barómetro del tercer trimestre del Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, la oferta disponible aumentó un 3,46% respecto al segundo trimestre y alcanzó las 683.920 viviendas. Y, respecto al arranque del año, la cifra se ha incrementado en un 2,14%. Pese a ello, el volumen de casas para arrendar entre julio y septiembre fue más baja que la de un año antes: en el mismo periodo de 2025, el estudio contabilizaba cerca de 10.000 viviendas más en el mercado.
