
El Pacto de Toledo se firmó hace casi 30 años, toda una generación. Era la época de la globalización, del bipartidismo y donde los ritmos informativos los marcaba el telediario y la prensa de papel, no el vértigo de las redes sociales. Era más fácil, así, que los partidos con aspiración de presidir el Gobierno acordaran, entre otras cosas, no usar las pensiones como arma arrojadiza en campaña electoral. Apenas unos días de precampaña han bastado para que pasen al primer plano de la actualidad.
