
Llegará un momento en el que, si se alarga su vida, Aliko Dangote (Nigeria, 69 años) haya vivido más tiempo siendo la persona más rica de África que sin serlo. Es un magnate a la antigua usanza. Algo analógico. De los que cambian el rumbo de un país. Su conglomerado de cemento, azúcar y fertilizantes ha derivado finalmente en un imperio del petróleo, beneficiado por las guerras de Oriente Próximo. Su gran joya, la mayor refinería de África, está a punto de salir a Bolsa.
