La izquierda no ha sido capaz de situar a una mujer al frente de alguno de los grandes países de Europa, y las gobernantes que hemos conocido, de Thatcher a Merkel, pertenecían al bando conservador. Sin embargo, hoy tenemos a tres mujeres liderando la ultraderecha que avanza a paso firme por el continente: Marine Le Pen, favorita en las presidenciales francesas de abril y mayo; Alice Weidel, la cabeza más visible de Alternativa para Alemania (AfD), la fuerza que rompe todos los techos en las elecciones regionales; y Giorgia Meloni, primera ministra italiana desde 2022, que aspira a la reelección en primavera. Su empuje puede cambiar Europa, quizás hasta hacerla irreconocible, en muy pocos años.
