Hace cinco años, la especulación financiera campaba a sus anchas. Era el apogeo de las acciones meme, las SPAC, los tokens no fungibles y criptos de dudosa calidad como Dogecoin. En el verano de 2021, Richard Bernstein, antiguo estratega cuantitativo de Merrill Lynch convertido en gestor de fondos, enumeró cinco factores que apuntaban a la existencia de una burbuja. En cuestión de meses, la renta variable de EE UU tocó techo y, durante el año siguiente, entró en un mercado bajista. Ahora la llamada “burbuja de todo” ha regresado con fuerza. Esta vez, los riesgos a la baja parecen mucho mayores.
