
Una imponente escultura metálica circular recibe a los visitantes del Cuadrante Polanco, un conjunto residencial de imponentes torres de departamentos en una zona de rápida transformación de Ciudad de México. En la acera de enfrente se construyen dos edificios más. Las torres del otro costado también aparecieron en los últimos cinco años. La grama (césped) está bien cuidada, los locales comerciales son prístinos y los guaruras (personal de seguridad privada) hacen sus rondas. Lo único que parece fuera de lugar es que, en realidad, no estamos en Polanco: las inmobiliarias que han levantado este nuevo barrio ostentoso han tomado prestado el nombre de la colonia de lujo por excelencia de la ciudad, con la que colindan.
