El sector de las fusiones y adquisiciones en España vive un momento raro: el volumen se mantiene, pero es gracias a unas pocas operaciones muy grandes, como la de Cirsa y Lottomatica. Y ocurre que las compañías españolas están buscando cada vez más fuera del país, gracias a la internacionalización de gigantes como el Santander, mientras que el private equity atraviesa problemas de liquidez. El contexto de tipos de interés dificulta ponerse de acuerdo en el precio, puesto que devalúa los activos a largo plazo. Esta última dinámica es general, como también lo es que predominan las operaciones mastodónticas en detrimento de las de un tamaño más manejable.
