La visita del presidente chino Xi Jinping a la Casa Blanca prevista para finales de septiembre tras la invitación de Donald Trump marca un nuevo punto en la rivalidad que mantienen ambas potencias para hacer revisión del balance de poder. Si el petróleo y el conflicto de Ormuz marcaron la visita de Trump a China, todo indica que será el contexto de poder asociado a la inteligencia artificial el que marque esta nueva cita en un momento en el que la IA comienza a dar grandes pasos de influencia económica y geopolítica.
