Las grandes eléctricas han dejado claro en los últimos días que la pelea por la energía nuclear en España no termina con la prórroga de la vida útil de Almaraz (Cáceres), cuya extensión del permiso de explotación aprobó el Gobierno el pasado 14 de agosto después de años de presión sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez para que tomara esa decisión.
