Si algo ha caracterizado a este Gobierno es el empeño en trasladar a la opinión pública que los datos de su gestión contradicen el relato que construye la oposición. El “dato mata a relato” ha sido una bandera del Ejecutivo en los últimos años. Lo hemos oído con el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), el mix de generación de electricidad mayoritariamente renovable, la creación de empleo, las ayudas a las clases más desfavorecidas, el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y la regularización de inmigrantes, entre otros temas de la agenda pública.
