Xu Jiayin, el hombre que levantó a golpe de deuda el mayor imperio inmobiliario de China, ha sido condenado este jueves a pasar el resto de su vida entre rejas. El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen ha impuesto en primera instancia la cadena perpetua al fundador de Evergrande, lo ha privado de sus derechos políticos de por vida y ha ordenado confiscar todo su patrimonio por ocho delitos financieros, entre ellos, fraude en la captación de fondos, apropiación indebida y soborno.
