Ezcaray bulle. Llega el verano y miles de turistas se acercan a esta localidad riojana de unos 2.000 habitantes para disfrutar de su patrimonio y gastronomía. Ermitas del siglo XV y XVII, restaurantes con estrellas Michelín o largas rutas de senderismo. Pero no, la palabra “orgullo” que mencionan los vecinos como Gabriel Mendoza o Laura Echevarría no se refiere a estos espacios, sino a una zona más desangelada de Ezcaray, alejada del centro. Mencionan el polígono industrial El Ram, en el norte de este pueblo, y a las tres empresas que se encuentran en este enclave: Ezcaray Seating, Euro Seating y Ascénder. Estas tres compañías producen desde cero las butacas que dan asiento en España a miles de espectadores de cine, pero también, por ejemplo, acomodan a quienes tienen el lujo de disfrutar del palco del Santiago Bernabéu. Esa “satisfacción” que menciona Mendoza o la “emoción” que siente Echevarría no solo aluden a que el nombre de Ezcaray haya llegado a toda España, sino que está presente en todo el mundo. Las fábricas exportan decenas de miles de asientos cada año para estadios o teatros ubicados en los cinco continentes, una historia de éxito que ha tenido sus momentos de crisis.

