El desbarajuste fiscal de Francia se está descontrolando y todo apunta a que irá a peor en los próximos meses. El país se financia a tipos más altos que cualquier otra gran economía de la zona euro. Los pagos de intereses, cada vez más abultados, superan desde hace tiempo los presupuestos franceses de educación o de defensa, pero, con los rendimientos de los bonos a diez años cerca del 4%, la deuda ha empezado a entrar en espiral.
