
¿Se vive mejor en Europa o en Estados Unidos? Este ha sido uno de los grandes debates económicos de los últimos meses. La productividad estadounidense, impulsada en gran medida por las grandes tecnológicas, ha crecido a un ritmo muy superior al de la europea. Sin embargo, esa brecha no se ha traducido, al menos por ahora, en una diferencia equivalente en el poder adquisitivo de los ciudadanos.
