
Cualquier guionista medianamente apañado podría convertir la vida del director ejecutivo de IMAX en una película sobre el manido sueño americano. La historia de Richard Gelfond (Nueva York, 1955) es el epítome del hombre de negocios hecho a sí mismo, una de esas historias capaces de enamorar a Hollywood y a Wall Street a partes iguales. Comenzó limpiando zapatos de niño y ahora se codea con el director y los actores del momento. El éxito en taquilla de La odisea, de Christopher Nolan, rodada íntegramente con cámaras de cine IMAX, ha disparado los ingresos de la compañía al frente de la que lleva 30 años y la ha vuelto a poner en boca de todos en un momento en el que se explora su venta.
