La Administración de Donald Trump ha activado una nueva fase en su política proteccionista que amenaza con encarecer las exportaciones españolas a Estados Unidos, sobre todo en algunos sectores industriales. Washington ha recurrido a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para reconstruir su política arancelaria después de que el Tribunal Supremo estadounidense invalidara meses atrás el mecanismo utilizado hasta entonces. Justifica la nueva vía bajo el paraguas de una investigación sobre la lucha contra el trabajo forzoso en las cadenas de suministro de 60 economías y fija gravámenes de entre el 10% y el 12,5%. Para los exportadores españoles, la medida vuelve a introducir inquietud en un mercado que hasta ahora aplicaba aranceles reducidos a buena parte de sus productos. De aplicarse tal como se ha anunciado, la medida amenaza con duplicar e incluso triplicar los gravámenes de exportación a Estados Unidos.
