
El debate sobre la competitividad de la economía española suele reactivarse con fuerza cada vez que se produce una desviación al alza en los índices de precios frente a nuestros socios comerciales. Desde mediados de 2025, esta preocupación ha vuelto a situarse en el centro del análisis económico hasta tal punto que se asocia parte de nuestra caída en el saldo exterior con este diferencial de precios.

