Todo está listo para que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, viaje la próxima semana a la capital de Ucrania acompañado por 47 empresas españolas que buscan entrar o ampliar su presencia en el país. El ojo está puesto en sectores considerados estratégicos como el energético, la digitalización, la defensa y seguridad (con tecnologías de doble uso), el transporte ferroviario y por carretera. Ucrania, pese a llevar cuatro años en guerra, tiene un enorme potencial económico que va más allá de la necesaria reconstrucción posbélica: una superficie extensa, casi 40 millones de habitantes, una previsión de crecer al 5% en los próximos años y un proceso abierto para ser miembro de la UE. “Las grandes decisiones de inversión y transformación del país se están tomando ahora, razón por la cual tenemos que estar ahí“, explican fuentes del ministerio, que desde hace un año cuenta con una oficina dedicada exclusivamente a la reconstrucción de la exrepública soviética.
