
La brecha entre el momento dulce de la economía española y su percepción social, quebradero de cabeza del actual ciclo expansivo, podría estar ampliándose. A nivel agregado, la actividad hace mejor que resistir ante las amenazas internacionales, ya que todo apunta a que el PIB ha tomado aire durante una primavera marcada por el conflicto en Oriente Próximo, el shock de precios de materias primas y el proteccionismo comercial.
Inmigración
El proceso de regularización de inmigrantes está empezando a incidir en los datos de afiliación a la Seguridad Social. En junio, el número de afiliados aumentó en 79.000, casi el doble de lo habitual en ese mes (con cifras desestacionalizadas por Funcas). Un resultado que se explica por la incorporación de extranjeros, con un incremento de 70.000. Los 9.000 restantes, correspondientes a afiliaciones de trabajadores nacionales, marcan una tendencia a la desaceleración. Por otra parte, las altas asociadas a la regularización ascienden a 159.000 con datos oficiales hasta finales de junio.
