Ser un campeón nacional ya no es lo que era. El Gobierno alemán acaba de anular un contrato por el que Rheinmetall habría sido la adjudicataria principal de un programa de 13.000 millones de euros para construir fragatas destinadas a las fuerzas navales del país. La caída del 15% en la cotización del contratista de defensa alemán borró más de 8.000 millones de euros de su capitalización bursátil, muy por encima del beneficio que Rheinmetall habría podido esperar del contrato. También sugiere que los inversores están reevaluando la rápida expansión del grupo y su condición de proveedor armamentístico de referencia para Berlín.
