La gran regularización de migrantes impulsada por el Gobierno ha reabierto uno de los debates más polarizadores de España. Sin embargo, mientras el foco se concentra en los extranjeros que llevan años viviendo en el país y que aspiran ahora a abandonar la irregularidad, otro fenómeno avanza sin hacer ruido. Se trata de una autopista directa a la residencia que está reservada a extracomunitarios con perfil de alto valor económico. Y que ha llevado a miles de inversores, directivos, emprendedores y teletrabajadores a establecerse en España con todas las garantías.
