
Cuando una familia o una persona busca una casa de alquiler, además del susto por el precio de la renta en las grandes ciudades, puede comprobar que mayoritariamente detrás de la propiedad se encuentra un particular. Solo en algunos casos, desde hace una década aproximadamente, aparece más a menudo alguna empresa. Son los grandes propietarios que controlan, según diversas fuentes, menos del 10% del parque en arrendamiento, aunque en algunos sitios ese porcentaje es superior. Nombres como Testa, Fidere, Vivenio o Cerberus se han ido convirtiendo en compañías que suenan al ciudadano medio como dueños de importantes carteras de viviendas. Pero en los últimos meses están apareciendo otros nuevos nombres como MEAG, Culmia, DWS o Aberdeen, muy ligados en este caso a las concesiones públicas de suelo de distintas Administraciones.
