“Santos Cerdán no ha participado, mucho menos influido, en adjudicaciones de obra pública. Jamás ha cobrado una comisión por ello”. Lo proclamaba un comunicado enviado por el PSOE desde su sede central la noche del 11 de junio de 2025, nada más conocerse una investigación de la UCO que, a partir de grabaciones de Koldo García, implicaba al entonces secretario de Organización del partido en el cobro de mordidas. “Cuando se conozca la totalidad del informe, Cerdán dará todas las explicaciones necesarias”, decía la nota. A la mañana siguiente, sin embargo, Cerdán fue forzado a dimitir y Sánchez compareció con aspecto demacrado y compungido. Dijo: “He pedido su dimisión, su renuncia al acta, y por eso quiero pedir disculpas. El PSOE y yo no debimos confiar en él”. El líder socialista necesitó unas horas para digerir las noticias de que había indicios contundentes contra su mano derecha en el partido.
