Hace tiempo que el mercado de la vivienda ha alcanzado unos precios difíciles de asumir para gran parte del país. Según el Barómetro de febrero del CIS, el 42,8% de los encuestados considera la vivienda el principal problema y, aunque la falta de oferta es la causa principal, la fiscalidad a la que está expuesta no ayuda a mejorar la situación. Porque la realidad es que España tiene la fiscalidad más alta de la UE en materia de vivienda: mientras que la media de los países europeos ronda el 6,5%, la de España supera el 30%. En este punto es esencial que instituciones y empresas, tanto públicas como privadas, trabajemos de forma coordinada para lograr una fiscalidad más neutral que contribuya a que el mercado de la vivienda sea accesible para todos, independientemente de nuestro nivel de ingresos o patrimonio.
