En las manifestaciones del pasado 1 de mayo los sindicatos no limitaron sus reivindicaciones a las cuestiones salariales. Conscientes de la complejidad de los desafíos que afrontan los trabajadores, incluyeron en sus demandas otras materias como la vivienda, los suministros básicos y los servicios públicos. Especialmente significativas fueron las referencias a la inteligencia artificial (IA) que está revolucionando el mundo laboral.
