
Encontrar o dormir en una habitación de hotel en Madrid es ya casi tan difícil o tan caro como hacerlo en Barcelona y es más rentable para los empresarios madrileños que para los catalanes. El último barómetro hotelero de las consultoras Cushman & Wakefield y STR, presentado el martes, hacía énfasis en un dato inédito desde la salida de la pandemia: la capital madrileña le ha dado el sorpasso hotelero a Barcelona tanto en ocupación y en rentabilidad y está a punto de hacerlo en precios.
