El fantasma de la estanflación que ha traído la crisis energética por la guerra de Oriente Próximo asoma. El año ha comenzado con una economía europea casi estancada. Apenas ha crecido un 0,1% durante el primer trimestre del año, según Eurostat. La inflación, en cambio, ha escalado hasta el 3% en abril, cuatro décimas más que en marzo. Esa anémico crecimiento del PIB es justo la mitad que a finales del año anterior y confirma que la situación geoestratégica se ha llevado por delante la previsión de un crecimiento algo mayor para 2026 que en años anteriores. En España, con el dato publicado también este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, el avance trimestral del PIB en ese periodo es del 0,6%.
