La guerra en Irán ha entrado en su fase crónica, tras dejar atrás la aguda, en la que incluso cayeron misiles en países como Chipre y Turquía. Ahora la tensión se ha concentrado en el estrecho de Ormuz, que luchan por controlar ambos bandos, provocando un bloqueo que perjudica especialmente a los países asiáticos, pero que se deja sentir también en Europa, en particular en las aerolíneas.
