Las fusiones y adquisiciones transfronterizas llevan décadas fuera de moda en el sector de las telecomunicaciones. Eso podría cambiar con una operación transatlántica en estudio que crearía el mayor grupo mundial de telefonía móvil por valor de mercado. El posible acercamiento entre Deutsche Telekom y T-Mobile US parece menos orientado a las siempre esquivas sinergias de costes que al control: el grupo alemán ya posee el 53% de su filial estadounidense. Pero una fusión total no eliminaría el descuento de conglomerado y podría exponer a los accionistas minoritarios de T-Mobile a un irregular mercado europeo.
