El notoriamente combativo sector francés de las telecomunicaciones alcanzó el viernes un raro estado de armonía. Tras el “rechazo inmediato” de una oferta de 17.000 millones de euros el pasado octubre, un consorcio formado por Bouygues, Iliad-Free y Orange ha presentado una propuesta mejorada de 20.000 millones por su rival SFR. Esta vez, la empresa objetivo ha confirmado que las conversaciones están en marcha y el precio parece relativamente atractivo. A falta de problemas de competencia, todo ello apunta a un posible final del prolongado proceso de venta. El veterano propietario de control de SFR, el magnate de las telecomunicaciones Patrick Drahi, emerge como el sorprendente ganador.
