
La consecuencia más dramática de la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán es la hambruna que provocará en África y Asia por la falta de fertilizantes tras el cierre del estrecho de Ormuz. Este corredor estratégico permanece bloqueado por Teherán desde el 28 de febrero, salvo 24 horas durante el pasado fin de semana, como respuesta a la agresión injustificada. La guerra ha causado ya más de 6.000 muertos, la mitad en Irán y 2.290 en Líbano.
