Pepe Álvarez, el secretario general de UGT, se reunió con Carles Puigdemont en Waterloo en diciembre del año pasado, a las puertas de la presentación del acuerdo entre sindicatos y Gobierno para reducir la jornada laboral. Le pidió al líder de Junts que apoyase la contracción del tiempo de trabajo, como ha vuelto a hacer este miércoles en rueda de prensa. Ni entonces ni hoy ve satisfecha esta petición, pero la diferencia es que ahora el tiempo apremia. “Francamente, llegar de vacaciones y encontrarnos que con menos de una semana esto se va a pasar a Pleno y se va a votar, no puedo decir que sea oportuno”, ha señalado el sindicalista, “la fecha es prematura”.
