Un mes después del gran apagón que dejó sin electricidad a la Península Ibérica, el 28 de abril a las 12:33 horas, las razones de tan insólito suceso siguen siendo un secreto de Estado. Es más, si la investigación oficial se prolonga por más tiempo, no es de extrañar que se acabe en el negacionismo, esto es, que el apagón no existió, o que si existió no fue culpa del operador del sistema, Red Eléctrica. En esta línea se manifestó la semana pasada la presidenta de esta compañía, Beatriz Corredor, al asegurar que el día del incidente no faltó potencia síncrona (hidráulica y ciclos combinados que permiten regular las sobretensiones en segundos), ni hubo sobrecarga, ni cortocircuitos, ni falta de control de tensión o sobretensión en la red de transporte (la que gestiona esta empresa y supone un 25% de los nudos, frente al 75% de la red de distribución que explotan las grandes eléctricas). En este punto -critican en el sector-, Corredor volvió a mezclar el transporte, en alta tensión, al que defendió, con la operación del sistema, lo que aconseja una separación de ambas funciones, tal como han reclamado públicamente las distribuidoras para la total independencia del operador.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *