El año 2024 fue dramático para Mango. La muerte de su fundador y máximo accionista, Isak Andic, el 14 de diciembre en un accidente en la montaña de Montserrat (Barcelona), supuso un antes y un después para la compañía. Paradójicamente, en lo estrictamente corporativo, la firma vivió su mejor ejercicio, con ingresos y beneficios récord. Algo que estuvo acompañado, además, de una política de dividendos especialmente activa.

