
En el nuevo tablero geoestratégico, la Unión Europea se enfrenta a desafíos que superan con creces la capacidad de respuesta de los Estados que la forman. La guerra en Ucrania, el giro aislacionista de Estados Unidos, el auge de otros bloques y la proliferación de riesgos globales —desde el cambio climático hasta las amenazas híbridas— han puesto de manifiesto la necesidad de avanzar hacia una verdadera unión federal en Europa.
