Las tiendas y las sucursales bancarias tienen problemas para operar con normalidad. El apagón masivo que están sufriendo España y Portugal ha dejado sin luz a los establecimientos de gran parte del territorio nacional. Entre aquellos que se mantienen abiertos impera el pago en efectivo y el pago con tarjeta está limitado, dado que no todos los terminales de pago (TPV) funcionan.
