Cuando Elon Musk hacía campaña por Donald Trump, admitió en una conferencia con analistas que si Trump le daba responsabilidades en su Administración, abogaría por una regulación más laxa de la conducción autónoma. Ahora, el Gabinete de Trump se dispone a satisfacer los deseos del hombre más rico del mundo. El secretario de Transportes, Sean Duffy, anunció este jueves la puesta en marcha de una regulación del coche autónomo que favorecerá a Tesla, una de las firmas punteras en la materia. La decisión se produce un día después de que Musk confirmara en una conferencia con analistas que el fabricante de vehículos eléctricos comenzará a poner en circulación taxis autónomos en Austin (Texas) en junio.
