Los inspectores de pesca, un cuerpo de 174 funcionarios dependiente de los ministerios de Agricultura y Política Territorial, amenazan con amargar este año la pesca de la almadraba en la costa de Cádiz. Tras más de un mes en huelga indefinida por los abusos que, dicen, están sufriendo por parte de la administración, consideran que han llegado a “un punto muy delicado por los efectos que la huelga va a tener en mayo”, cuando los pescadores comiencen a levantar las redes con el atún rojo, según explica desde la asociación profesional (Apipes) Raúl Barbancho.
