La música es conocida, pero retumba más fuerte. Donald Trump ha vuelto a la Casa Blanca con el proteccionismo como bandera, promesas de proteger al trabajador nacional y hacer el país “grande otra vez”, al igual que en 2016. La diferencia es que ahora la melodía es atronadora: ha impuesto la mayor batería de aranceles en un siglo y ha hecho trizas el orden mundial, amenazando con cortocircuitar las cadenas de suministros y provocar un frenazo económico a gran escala. El eco también ha llegado a España, pero de forma amortiguada. Las previsiones dibujan una actividad que seguirá creciendo muy por encima de la eurozona y que no se verá particularmente afectada por las tarifas, a diferencia de otros grandes socios comunitarios, con Alemania a la cabeza. La economía española también se recuperó más rápido de la pandemia, pese a encajar uno de los peores golpes, y de la posterior crisis energética. ¿Casualidad o excepción ibérica?

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *