El plan arancelario de Donald Trump ha roto con todas las previsiones económicas. 2025 iba a ser, según consenso de analistas y gestores, el año de los pequeños valores en la Bolsa estadounidense. Tras dos años de dominio bursátil de las grandes tecnológicas, el Russell 2000, índice de referencia para las pequeñas empresas cotizadas de Estados Unidos, parecía encaminado a capitalizar el rebote económico, la moderación de tipos y la esperada reactivación del consumo doméstico que prometía el eslogan America First de Donald Trump. Pero el terremoto comercial desatado por el presidente, sumado al temor a una recesión, el repunte de las previsiones de inflación y los datos que revelan a un consumidor más frágil de lo esperado, ha desmontado por completo esas expectativas. En lo que va de año, el Russell 2000 cae un 16%, el doble que el 8% que pierde el S&P 500.

