
A diferencia del resto de contribuyentes, los autónomos no tienen escapatoria: sí o sí, tienen que presentar la Renta. De forma obligatoria, independientemente de su nivel de ingresos durante 2024, cualquier persona que haya estado dado de alta como autónoma en 2024 debe acudir puntualmente a esta cita con el fisco. No obstante, esta obligatoriedad generalizada no es ni mucho menos la única diferencia que tienen con respecto a los asalariados. Su declaración es más compleja de elaborar, pero en el lado positivo, mediante el cómputo de gastos que tengan que ver con su actividad profesional, los autónomos pueden reducir su factura fiscal.
