
Expectación máxima en el Ministerio de Transportes ante el estreno entre finales de este año y primeros de 2026 de los primeros trenes de la nueva flota de Cercanías y Rodalies de Renfe, llamada a mejorar la fiabilidad de los servicios. Una esperanza directamente proporcional a la preocupación de los fabricantes por evitar pérdidas en esos contratos. Alstom, Stadler y CAF temen por la liquidación de los sobrecostes, que fueron reconocidos por el Gobierno, sobre un presupuesto inicial superior a los 4.000 millones de euros.
