Los comunicados de las empresas y de las asociaciones que las representan, las patronales, se suelen caracterizar por la prudencia. Son organizaciones conservadoras por naturaleza, ya que si algo tienen claro es que la inestabilidad es mala para los negocios. Esta es la premisa de cara a la galería, pero hay otra realidad detrás del telón. En los consejos de administración las peleas a menudo son descarnadas, una dinámica que, lógicamente, a veces se traslada a las patronales que les dan voz. Desde hace varias semanas la dinámica bélica se aprecia con toda su crudeza en las principales patronales de España, CEOE y su principal socia integrada en esta organización, Cepyme, envueltas en una pelea insólita por el liderazgo de la segunda de estas organizaciones, que representa a las pymes. A un lado está Antonio Garamendi, presidente de CEOE; al otro Gerardo Cuerva, líder de Cepyme y que Garamendi quiere relevar. En medio hay miles de empresarios atónitos, pendientes de las elecciones que se ha anunciado que tendrán lugar el 20 de mayo.
