El endurecimiento arancalerio que ha impuesto la administración de Estados Unidos supone un mazazo para la estabilidad comercial y para la previsibilidad de los negocios con Norteamérica. Pese a todo, la industria exportadora española contempla mantener el ritmo de ventas que ha alcanzado en el otro extremo del Atlántico. “Es un mercado interesante, donde cuesta mucho entrar y hay que defender la posición”, ha manifestado Joan Tristany, director general de Amec, la Asociación de las Empresas Industriales Internacionalizadas. La entidad representa a 350 compañías y a 48.000 trabajadores en toda España y subraya que en 2024 el 70,5% de las empresas incrementaron sus exportaciones. Estados Unidos acaparó el 10% de ese negocio exterior. ”La situación es menos pesimista y apocalíptica de lo que podemos oír a pie de calle”, ha puntualizado Tristany.
