Cuando Jaume Roures y Gerard Romy fundaron Mediapro en 1994, se puede decir que inventaron un negocio de la nada: comprar y vender derechos deportivos. Era algo que casi nadie hacía y que ellos ya habían comprobado que podía ser muy rentable en la entonces joven televisión catalana, TV3, donde se conocieron cuando trabajaban de periodistas y productores. Al poco tiempo, se les unió como socio en la nueva productora su antiguo compañero, Tatxo Benet. Hoy, después de haber celebrado el año pasado su 30 aniversario, y tras múltiples tormentas, Benet es el único de los tres que continúa en la compañía, como presidente y consejero delegado, y titular del 5% de las acciones.
