España ha logrado, al fin, recuperar el volumen de inversión que tenía antes de la pandemia, alcanzando el año pasado un total de 306.748 millones de euros en inversión bruta en términos nominales (es decir, sin descontar el efecto de la inflación). Pero este hito se sostiene sobre una estructura desigual: el 90% de esa cifra corresponde al sector privado, que, sin embargo, no ha logrado todavía superar las cifras previas a la crisis sanitaria. Es el gasto público el que ha dado el empujón decisivo en los últimos años, creciendo en términos reales un 40% entre 2019 y 2024 y compensando la tibieza de las empresas que, pese a representar la mayoría del desembolso total, continúan un 3,5% por debajo de los niveles de 2019. Así, el tirón de las administraciones públicas —alimentado por los fondos europeos— ha sido crucial para que el país haya conseguido recuperar la inyección de capital que perdió con la aparición de la Covid.

Seguir leyendo

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *