
Después de perder popularidad los años noventa, las políticas industriales han vuelto a florecer en esta nueva era de reindustrialización y lucha por la autonomía estratégica. Sin embargo, no siempre logran los resultados esperados. “Pueden tener consecuencias imprevistas, como repercusiones intersectoriales y transnacionales, así como elevados costes fiscales”, alerta un artículo publicado este viernes por economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que analiza la evolución y el impacto reciente de estas herramientas. La conclusión es clara: pese tener el potencial de impulsar la innovación y el crecimiento, también entrañan riesgos significativos si no se implementan con precaución.
